Una secuencia mantenible: recorrer el puesto, congelar la v1, fijar permisos e interfaces, luego construir, probar y formar. Empezar por pantallas es reabrir el proyecto para siempre.
Las entrevistas que solo oyen "necesitamos digitalizar" producen un eslogan. Recoged cómo se abre un pedido de compra, quién firma y cómo se revierte una línea mala. Fotos de papel y Excel ganan a una encuesta.
Un fallo habitual es meter una hoja de ruta de tres años en la primera entrega. La v1 debe poder entrar en vivo sola: organización, permisos, maestros y un flujo principal. Cuadros de mando y predicciones pueden esperar.
Quién ve el precio, quién puede editar stock, quién puede exportar clientes: decididlo antes de desarrollar. Los enlaces a ERP o almacén necesitan códigos, momento de asiento y reintentos por escrito. El trabajo de planta complejo es una vía WMS paralela, no una pantalla extra escondida.
Hitos, no una niebla de "casi listo". La integración usa los libros de prueba de la otra parte, no el portátil de un ingeniero. La aceptación sigue el memo. El go-live necesita cuentas, copias y una ventana de defectos.
Las herramientas pequeñas sí. Los sistemas con aprobaciones, muchos roles o API externas que saltan el prototipo dejan la discusión para la semana de pruebas.
Sí, con una nota de cambio que mueva alcance o calendario. Los extras verbales sin ajuste de plazo suelen dañar calidad y relación.
Código, notas de API, matriz de permisos, notas de despliegue y formación por rol. Una URL en marcha no es un traspaso.
Describid dónde viven hoy los documentos y qué sistemas deben conectar. Lo mapearemos a este proceso en /es/software/.